Para el personal de salud.

Con corazones rotos o desilusionados, estresados o alarmados. Sin embargo, somos protegidos por personas que se arriesgan cada día.
Esas que enfrentan la pandemia.
Esas que nos cuidan día a día.
Esas que nos salvan.
Esas que se exponen en estos momentos a algo invisible que lograría ser mortal.
Esas personas nos dan esperanzas, curando todos los días a los enfermos.
Por eso todos los días a las 21:00 tienen más que merecido esos aplausos. Un aplauso para las enfermeras, los enfermeros, las médicas, los médicos, para las famacéuticas, los farmacéuticos y demás profesionales de la salud.
Gracias por todo a ustedes.
Gracias por cuidarnos.

Aicalu.