Vicios.

Con la mirada en la birra
como el suicida en la cuchilla,
y también está el óxido
en aquel metal expuesto;
al agua, al viento
a algo que no debe.

Anhelo aquello que no puedo,
anhelo aquel vicio que no debo.

Aicalu.

Gracias por leer mi poema✨

Charlatanes.

En los pasillos del supuesto paraíso
los charlatanes,
ellos tiemblan
en la espera
de un nuevo aviso
para salir a cámaras
y charlar;
de aquel paraíso
en donde la gente
tiembla, por el frío.

                                          Aicalu.

Gracias por leer mi poema✨

Desaparecen rosas.

Apurate,
dale que así es ahora,
los vampiros se acercan.
Apurate,
que se esconde el sol,
que aparece la noche,
que desaparecen rosas.
Apurate.

Madre, espera
volveré.
en la noche
nos acostaremos juntas,
estaremos
estamos…
estuvimos juntas.

Aicalu.


Con este poema participé en los Juegos Bonaerenses, representando al municipio de Moreno fuí a las finales en Mar del Plata. Fue una gran experiencia y a pesar de no haber ganado una medalla, no pensé que llegaría tan lejos.

Navegando


Navego.
Navego en un mar de confusiones
y conclusiones.
Navego entre vos y yo.
Fluyo entre una y otro,
fluyo entre ambas o nada.

Vos y yo
fluimos descubriendo,
navegamos en este mar
de diferentes aspectos.

Aicalu.

Este poema fue inspirado en las personas genderfluid/genero fluido

Suicidio.

  Empezando los días a las dos de la tarde como lo hace cotidianamente, odiándose por dormirse tarde y de igual manera levantándose, deseando finalizar con todo pero no, el no lo va a hacer tan sencillo quiere irse de una forma poco usual y extraña, quiere vivir las cosas temerosas y terminar ahí.
  Juntó las pocas cosas que iba a llevarse, actualizó su triste y extensa carta de despedida que día tras día desde ya hace un mes se la pasaba dejándola sobre su almohada. Esos pedazos de papeles que empezaban explicando su partida, su muerte. Aunque la mayoría de sus amigos y familiares cercanos ya sabían de qué iba lo que escribió, por más que intentaban detenerlo todo lo que ellos le decían a Damián le entraba por las orejas y se borraban automáticame.
  Aún así para los conocidos su manera de irse era en su totalidad imposible y, por lo tanto de encontraban aliviados.
  Hoy su carta se convirtió en un diario con ya 32 días y muchas páginas explicando sus experiencias fallidas.
  A las cuatro de la tarde volvió a partir, llegando al famoso cementerio de recoleta decidió que éste día se quedaría más tiempo. Se hacían las nueve de la noche y se despierta al lado de un par de tumbas, otra vez se durmió. Decidió ir a tomarse un taxi y se deseo suerte, vió uno con apariencia sombría, y aún así se subió a ése. Al hacerlo sintió el ambiente fresco, miró el espejo retrovisor y notó la chupada cara del conductor, luego giro la vista hacia el volante y vió sus manos esqueléticas, sintió escalofríos y como se le erizaba la piel, entonces lo supo. El taxi desapareció.
   Luego de esa noche nadie hablaba sin lamentos, ni se escuchó nada más de él.

Aicalu.

Espero que hayan disfrutado mi cuento.🖤

La bienvenida.

Buen día, tarde o noche y les doy la bienvenida a mi blog, en el cual subiré un surtido de cosas. Soy escritora, así que se verán seguido poemas o cuentos, sobre muchos temas porque es mi manera más auténtica de expresarme –tan solo al agarrar una lapicera y mi cuaderno derrocho pensamientos que fluyen en mi mente-. También subiré redacciones sobre temas que me resultan interesantes y creo que deberían leerse más.

Gracias por leerme.